Lecturas en las bodas por la iglesia

Por: Cristina · Leave a Comment
Consejos de boda, Iglesia 

El momento de la ceremonia religiosa ofrece grandes emociones por su simbolismo. Por eso puedes decidir entre planear de antemano lo que se va a leer en la misa o dejar que sea el párroco el que haga las lecturas que más le gusten.

¿Porque no dejar participar a la gente qué más quieres en tu ceremonia? Al principio los familiares y amigos son bastante reacios a salir a “exposición pública” y menos en las bodas. Pero siempre encontrarás a alguna amiga, amigo o familiar que se preste.

Pero dentro de la ceremonia, el más significativo es el Sacramento del Matrimonio, en el que intervienen tres elementos que harán que el matrimonio sea válido: una es el consentimiento, otra la bendición e intercambio de los anillos y por último, la bendición nupcial.

Después de la homilía, es cuando el párroco pregunta a los novios si van a casarse libremente para hacerse felices mutuamente y es cuando da comienzo el consentimiento.

En este momento, existen varias posibilidades para dar su consentimiento o el sí quiero. Hay algunas parejas que elaboran un guión propio, ideal para los más atrevidos pero románticos. Pero lo normal es que sean los novios los que lean el consentimiento mutuo o sea el párroco el que lo haga.
En el primer caso, los novios se dirían:

Novio: “Yo, Pedro, te quiero a ti, María, como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida”.

Novia: “Yo, María, te quiero a ti, Pedro, como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
En el segundo caso, el párroco lee y los novios consienten:

Sacerdote: “Pedro, ¿quieres recibir a María como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarle y respetarla todos los días de tu vida?”.

Novio: “Sí, quiero”.

Sacerdote: “María, ¿quieres recibir a Pedro como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?”.

Novia: “Sí, quiero”.

Sacerdote: “El Señor, que hizo nacer entre vosotros el amor, confirme este consentimiento mutuo, que habéis manifestado ante la iglesia. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”.

Las lecturas que se realizan en la misa forman parte de la boda católica. Se podrá elegir la Primera Lectura, El Salmo, la Segunda Lectura y las Peticiones, pero siempre se debe pedir permiso al párroco que será el que dé el visto bueno y de esa manera preparará la homilía para ese día.

Existen muchas lecturas entre las que elegir. Para las Primeras Lecturas se pueden escoger citas del Libro del Génesis, Lecturas del Libro de Tobías y del Libro de los Proverbios, para el Salmo Responsorial se acudirá al Salmo, para las Segundas Lecturas se pueden elegir entre las Lecturas del Apóstol San Pablo a los Romanos, las Lecturas del Apóstol San Pablo a los Corintios, las Lecturas del Apóstol San Pablo a los Filipenses, las Lecturas del Apóstol San Pablo a los Colosenses, las Lecturas del Apóstol San Pablo a los Hebreos, Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Pedro, Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Juan y la Lectura del Libro del Apocalipsis y para los Evangelios se podrán escoger entre las Lecturas del Santo Evangelio según San Mateo, Lecturas del Santo Evangelio según San Marcos y Lecturas del Santo Evangelio según San Juan. Después se hacen las Peticiones, en las que se pide por los novios, y que pueden ser escritas por ellos si quieren.

Al final cada la pareja debe escoger una lectura que tenga un significado especial para ellos. Solo hay que buscarlas.

De todas maneras y aunque son cosas personales, aquí os dejo mi recomendación de lecturas

Sea de un modo u otro, las bodas son momentos entrañables, sinceros, emotivos y que mejor para el recuerdo, si se da a la ceremonia un toque familiar, un toque de emoción, un toque de amor, eligiendo unas lecturas, que en ese momento, nos hagan pensar en el paso que damos y nos lleguen al corazón.

Recomendación de lecturas para la boda

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Consejos de boda, Iglesia 

Aunque son cosas personales, aquí os dejo mi recomendación.
PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de Tobías 8, 5-10
LOS DOS JUNTOS VIVAMOS FELICES HASTA LA VEJEZ
La noche de su boda, Tobías dijo a Sara:

-Somos descendientes de un pueblo de santos y no podemos unirnos como los paganos que no conocen a Dios.
Se levantaron los dos y juntos, se pusieron a orar con fervor.

Pidieron a Dios su protección.

Tobías dijo:

-Señor, Dios de nuestro padres, que te bendiga el cielo y la tierra, el mar, las fuentes de los ríos y todas las criaturas que en ellos se encuentran. Tú hiciste a Adán del barro de la tierra y le diste a Eva como ayuda. Ahora, Señor, tú lo sabes: si yo me caso con esta hija de Israel, no es para satisfacer mis pasiones, sino solamente para fundar una familia en la que se bendiga tu nombre por siempre.

Y Sara, a su vez, dijo:

-Ten compasión de nosotros, Señor, ten compasión. Que los dos juntos vivamos felices hasta nuestra vejez.

SALMO RESPONSORIAL

“Dichosos los que temen al Señor”, Salmo 127 (128). 1-2. 3. 4-5 ac y 6a.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
(Todos) Dichoso el que teme al Señor.
Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.
(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida.
(Todos) Dichoso el que teme al Señor.

SEGUNDA LECTURA

Lecturas del Apóstol San Pablo a los Efesios
Si no tengo amor, de nada me sirve”.

Hermanos: Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor.

Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

Ya podría tener el don de predicación y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener una fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites.

El amor no pasa nunca.

PETICIONES

-Por la Santa Iglesia: para que Dios le conceda por siempre la esposa fiel de Jesucristo. Roguemos al Señor (Todos) Te rogamos, óyenos.
- Por nuestro hermano Pedro, para que sea siempre fiel al Señor, como Abraham, y admirable por su piedad y honradez, como Tobías. Roguemos al Señor (Todos) Te rogamos, óyenos.
-Por nuestra hermana María: para que siempre brille por su dulzura, pureza, humildad y prudencia. Roguemos al Señor (Todos) Te rogamos, óyenos.
-Para que Pedro y María traten de comprenderse en los momentos de dificultad y sepan perdonar y perdonarse. Roguemos al Señor (Todos) Te rogamos, óyenos.
-Por todos nosotros, que estamos acompañando a Pedro y María, para que el señor sea la fuerza y el auxilio de nuestras familias. Roguemos al Señor (Todos) Te rogamos, óyenos.

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